Asociaciones Indígenas

Importantes asociaciones en la acción climática

Necesitamos fuertes asociaciones para luchar contra el cambio climático y fomentar la justicia climática. Por ello, un aspecto importante en nuestro trabajo en la Alianza del Clima consiste en crear puentes de conexión entre los municipios europeos y  las asociaciones indígenas.  La cooperación con los pueblos indígenas de la región del  Amazonas es el segundo pilar clave sobre el cual queremos fundamentar nuestro trabajo.

Basándonos en el principio de «responsabilidades diferentes que confluyen»; destacamos tres elementos principales: la cooperación, la solidaridad y el apoyo político a los pueblos indígenas de las selvas. 


Puentes a la Amazonia

Nuestra asociación se define por el respaldo  institucional, mayor implicación indígena en el marco internacional y un apoyo directo con proyectos en la región de la Amazonia. Nuestra cooperación con la Coordinadora de las Organizaciones Indígenas de la Cuenca Amazónica (COICA), nuestra ayuda en las negociaciones internacionales sobre el clima y los proyectos de lamparas solares  en las selvas tropicales de Perú muestran la amplia variedad de actividades relacionadas con la justicia climática que lleva acabo la Alianza del Clima.

Unidos por la justicia climática

La cooperación es fundamental para unir a todos y conseguir nuestro objetivo, un ejemplo modelo de cooperación es el hermanamiento de ciudades. En algunos países europeos, las Oficinas Nacionales de Coordinación de la Alianza del Clima asumen la responsabilidad de otorgar las concesiones económicas a los proyectos regionales o locales propuestos por asociaciones indígenas.  No obstante, a veces es la propia Secretaría Europea la que apoya dichos proyectos.

Albergamos la esperanza de que la experiencia obtenida de nuestras asociaciones, cooperaciones y otras colaboraciones se vea reflejada en las actividades de acción municipal, de cooperación de desarrollo municipal, de educación de desarrollo y de relaciones públicas. Después de todo, el cambio climático no es un problema medioambiental, sino sociocultural, puesto que se origina con el uso de recursos de manera diferenciada y desigual.