La emergencia climática en Osnabrück

La emergencia climática en Osnabrück: Evaluación del impacto climático en la toma de decisiones

Osnabrück es una ciudad alemana con 160 000 habitantes que lleva a cabo un papel precursor en la acción climática municipal. En verano de 2019 esta ciudad declaró una emergencia climática, pero sin usar ese término en particular. El ayuntamiento acordó intensificar los esfuerzos en la política climática municipal y se comprometió, como la mayoría de los municipios de la emergencia climática en Alemania, a tener en consideración los impactos climáticos de futuras decisiones municipales. Pero, ¿cómo se puede poner esto en práctica? Osnabrück ofrece algunas ideas.

Desde el 1 de octubre de 2019 se debe mostrar evidencia del impacto que se produzca en el clima en los proyectos de resolución. Los miembros implicados recibirán una hoja informativa en la que se proporciona orientación sobre cómo evaluar el impacto de la propuesta, pudiendo ser positivo, negativo o sin impacto alguno. El Departamento para el Medio Ambiente y la Protección Climática deberá examinar el proyecto de la resolución y posteriormente firmarlo, en el caso en el que se señalara un impacto positivo o negativo.

Ha desarrollado también su propio sistema de evaluación para analizar las resoluciones propuestas, que consiste en estimar la cantidad y la duración de las emisiones de CO2. Para realizar una evaluación preliminar, la ciudad recurre a herramientas de la Alianza del Clima, como el planificador de la acción climática (Klimaschutz-Planer), cuyos resultados se pueden clasificar en bajos, medios o altos. Dependiendo de esta clasificación, se realizarán diferentes medidas posteriormente, como, por ejemplo, la búsqueda de una solución distinta. De esta manera se disminuyen los efectos negativos y se incrementan aún más los positivos. Se podría considerar, por ejemplo, el aprobar coches eléctricos, facilitar el uso de electricidad verde o utilizar sistemas fotovoltaicos.

A lo largo de los primeros dos meses, desde principios de octubre hasta principios de diciembre de 2019, se examinaron 16 propuestas, ocho de las cuales tenían un impacto negativo, y ocho, un impacto positivo. El Departamento para el Medio Ambiente y la Protección Climática ha explorado alternativas para seis propuestas (tres con impacto negativo y tres con impacto positivo) y a sido capaz mejorar la eficacia climática considerablemente.

Pasado un año, en octubre de 2020, la ciudad evaluará y examinará las medidas en términos de tiempo, personal y aspectos financieros. Los trabajadores, sin embargo, observan el futuro con positivismo. Se ha aprendido mucho en poco tiempo, los procesos pueden realizarse con más eficiencia y los proyectos de resolución pueden verificarse con más rapidez. Osnabrück tiene ante sí una gran oportunidad en el intercambio potencial con ciudades y municipios a nivel nacional; podrán compartir aprendizaje, ideas de optimización, ejemplos de datos y experiencias. El movimiento de emergencia climática podrá fortaleced de manera sostenible la protección climática local.

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escrito en abril de 2020

Foto: Unsplash